
Y ahora resulta que el lugar donde trabajo, mi segundo O UNICO hogar, se convirtió en un lugar que se hace beneficencia... indirectamente... pero lo hace!
Resulta ser que tenemos un nuevo "chico de la cadetería". No por decisión propia, obvio, nunca la tenemos, las cosas suceden, de alguna u otra forma "todo": sucede, sin explicación o previo aviso.
Cuando lo ví por primera vez dije: gracias dios! Al fin algo como la gente. Paso a explicarles: resulta que yo tengo una atracción fatal por los hombres con rastas, de más esta decir que él las tiene. No importa su aspecto (horror), su color de piel, su vestimenta, su religión, nacionalidad, lugar de trabajo, o lo que sea: tiene rastas y es condición suficiente para que, cuan hombre me dé vuelta a mirar (a babear not).
Cada vez que me anuncian su llegada pienso en él y en diminutivo... Gran problema! "El chiquito, rastita, esperemos que tenga tiempito para hacer todito porque lo cuelgo de las pelotitas, muy calladito, poco sociable, mirada perdida (y! diría mi madre... seguro que es drogadiCto), medio quedadito, no muchas luces, arrastra los pies al caminar, le quiere dar a la recepcionista", fueron las cualidades que me llamaron la atención cuando comencé a tratarlo (si: "hola tengo estos tramites para hacer hoy y son urgentes" se definen como "tratarlo").
Bueno, no hay porque alarmarse, no siempre la primera impresión es la que cuenta... ERROR! Donde se pone el ojo se pone la bala. Las mujeres somos intuitivas. Y doy fe que demostró con fervientes hechos todas esas cualidades antes descriptas.
El señor llega a las 11 de la mañana. No le pidas que llegue mas temprano, nooo! pecado capital! Parece que es una especie de ritual rastafárico, el hecho de no cumplir los horarios de oficina y/o horas pico.
- 11:30 am Esto es urgente, hacelo ya.
- 16:35 pm Si "chico", que tal quería saber si lo hiciste porque son las cuatro de la tarde y me lo están reclamando!
- No, lo que pasa es que había una congregación de musulmanes atrincherados pidiendo por la liberación de los tucanes del medio oriente del zoológico de Kenia ...
Muerte.
- Esto no es muy urgente, no es necesario hacerlo hoy, le digo, a los días, sin noticias OBVIO: che, te acordas de...?
- Si lo tengo en el morral aún. Lo hago hermanita?
Muerte.
Entonces, después de todas estas vivencias... yo me pregunto: que hace este pequeñito intento de rastaman que no tiene retención de "ordenes de prioridad" porque seguramente le quedan 3 neuronas a causa de todos los estupefacientes ingeridos en su corta vida; que seguramente para poder hacer una cuadra en bici tiene que mandarse la planta de cannabis entera que tiene en el morral, que se ennegreceria para ser mas parecido a Bob si pudiera pero solo se conforma con el ringtone pedorro al son de "no woman no cry" en su celular, que llega a las 11 porque todas las noches fuma tanto que se queda alucinando y hablando con su amigo el ñomo azul que le cuenta sus andanzas en la aldea "Knho", etc, entre nosotros?
Aún no hay respuestas.
